¡Piedad! ¡Menestras no!


Quien quiere soplar la velita?


keep fucking supporting metal!
Pero quizás la vergüenza más horrible que casi me gano fue en la universidad: Justo antes de terminar clases el ciclo pasado, una de mis tantas tareas era entregar un disco con varios informes a un muy estimado profesor que hasta el momento me había jalado en todo lo que le era factible jalarme. Por azares del destino se me ocurrió revisar el cd minutos antes de entregarlo “por si se me olvidaba algo” y me encontré con que casi le entrego a mi profesor la obra maestra del cine mundial: “Rocco Siffredi invade Polonia”! (aun no se que hacia ese disco en mi mochila, pero mío no era…. Créeme pe causa). No me imagino que hubiera sucedido si ese disco llegaba a manos de mi queridísimo docente… quien sabe, quizás me aprobaba sin pensarlo.
Normalmente yo siempre ayudo a mi sobrina a hacer las tareas del nido y es que siempre fui bueno para las “manualidades” ... Un día como muchos la tarea de mi sobrina consistía en recortar dibujitos de diferentes revistas y mi madre no tuvo la mejor idea de decirle que busque entre mis revistas de carros. Yo al comienzo acepté gustoso hasta que algo dentro de mí me dijo que mejor vaya a ver que revista estaba sacando mi sobrina… Y casi me caigo de culo cuando vi que quería meterle tijera a nada mas y nada menos que la edición brasileña de playboy estelarizada por Mel Lisboa!!! (“la presencia de Anita”… ya dije mucho creo) He aquí aquel pintoresco dialogo entre Mi sobrina y Yo:
Pripilas: Pero que haces!!! Esa revista no se corta caracho! Fuera de acá!
Sobrina: Pero aca hay varios dibujitos..
Pripilas: En tu libro Coquito también hay varios dibujitos y yo por eso no le meto tijera.
Sobrina: Buuuaaaaaaaaaa!!!!
Pripilas: Ya ya esta bien, vez esta revistita de carritos? Mira mira acá esta el audi TT que usaron en la película “Mision Imp…..
Sobrina: Gracias! (mientras me arrebata mi ejemplar de audi)
De aquella revista de audi solo sé que yace en algún basural echa trocitos y mi ejemplar de playboy yace intacto aun dentro de un rincón bien caleta de mi ropero.
Te la imaginas bien metida en tu ropero?El día anterior había estado un poquito agitado pero no había tiempo para descansar… Teníamos que salir temprano rumbo a Piura y a constatar si en realidad las playas eran tan hermosas como nos lo habían dicho.
El viaje ahora no era tan largo (unas 3 horas aproximadamente) por lo que decidimos comprar unos pasajes bien misios en una empresa bien misia como para minimizar gastos y maximizar la perdición venidera.
Como se imaginaran el bus estaba hasta las huevas, los asientos no podían estar más pegados y para concha el miserable que se había sentado delante de mí quería reclinar su asiento. Yo no la pensé dos veces y le metí una buena punteada con la rodilla para alegrarle el viaje, lo cual creo que no le dio mucha gracia porque volteo con su cara de culo a querer buscarnos el pleito… Al parecer le dio miedo nuestra cara de pocos amigos y el incidente no pasó a mayores.
Luego de tres largas horas de viaje con temperaturas que bordeaban los 38 grados centígrados pudimos llegar a la calurosísima ciudad de Piura. El calor era terrible y a la gente en las calles parecía no importarle así que lo primero que se nos vino a la mente fue: ¿Y donde están las playas? Y la respuesta no podía ser mas alentadora: A tres horas más de viaje (eso pasa por salir a la aventura sin preguntar siquiera una dirección donde quedarse). Mi hermano y yo nos vimos las caras y al toque trepamos a un bus igual de misio que el anterior que prometía dejarnos en Máncora pero con unas cuantas paraditas chiquititas en el camino.
El bus era un verdadero burdel! en vez de dirigirse a Máncora nos estaba llevando directo a Sodoma! no se imaginan la clase de gente que subió, parecía que todos los arrechos del pueblo se pusieron de acuerdo para hacernos compañía (y eso que era temprano) se escuchaban hasta gemidos y demás expresiones de placer… pero bueno, como tenía a mi hermano resaqueado al costado como que no era prudente “parar la oreja” y ganarse con el show de los demás pasajeros.
Luego de un buen tiempo sentados, el bus se detuvo en el hermoso balneario de Máncora, lugar donde se pone en practica el viejo y conocido refrán “carne blanca aunque sea de hombre” (no me pregunten porque)… Se imaginaran que lo primero que quisimos fue sentarnos en un buen sitio a tragar hasta hartarnos… y así fue.
Como en Chiclayo ya habíamos probado unos cabritos esta vez tocaba unas buenas conchas… Yo pedí un buen ceviche de conchas negras de esos que te dejan “saludando a la bandera” (tampoco me pregunten porque) que me recuperó de las energías perdidas. Ya al atardecer recién pudimos salir de “cacería” y entre saludos y conversaciones nos enteramos de un paradisíaco lugar ubicado cerca de Máncora llamado: “Los Órganos” (feo nombre no?) y como ya habíamos viajado bastante (estábamos a más de 1000 kilómetros de Lima) se nos ocurrió ir al día siguiente… fue sin lugar a dudas nuestra mejor elección.
La playa en "Los Órganos", simplemente hermosa
Señores, el paraíso existe y esta aquí no más cerquita en Piura. No entiendo como la gente se afana por ir a Máncora existiendo un lugar tan hermoso como “Los Órganos” (mis fotos en la playa no son aptas para menores de edad)… Simplemente espectacular.
Los días entre tragos y playa se pasaron volando y no nos quisimos ir rápido, así que decidimos darnos una vueltita por cada lugar que visitamos y alargar un poco más nuestro viaje de regreso.
Regresesando a Chiclayo con un sol infernal que no deja ni sonreir
El balance final fue el siguiente: Hígados deshechos, bolsillos completamente vacíos y quemaduras de sol de esas que te arden hasta por pestañear.
Pero al fin y al cabo fue una hermosa experiencia… me he quedado con las ganas de comerme otras conchitas por aquí… alguien me recomienda un lugar?
